Tus palabras serán mis alas

Concluso

Me costaba horrores abandonar aquel  corazón

gélido  solar, atestado de escombros.

Me costaba horrores.

Y no encontraba más razón  para  quedarme

 que  esa estúpida  querencia de ser “algo” para “alguien”

y  la  vieja  y arraigada  costumbre de saberme a salvo.

Leha

Una respuesta

  1. Ese es un deseo común, pero con frecuencia nos inmoviliza.
    Besazo de lunes, mi alitas.

    Me gusta

    7 mayo, 2018 en 13:22

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s