Tus palabras serán mis alas

Retorno

 

Abrió los ojos.

La mañana nacía turbia tras el tapiz ensamblado a la ventana.

No recordaba nada de la noche anterior, ni un solo detalle de todos los que conformaban el  ritual de antes de acostarse.  Se incorporó y  recorrió con la mirada la habitación enclaustrada aún por la penumbra.

La descalzadora a los pies de la cama sostenía  en uno de sus brazos los  pantalones tejanos  ,  un suéter de finos ochos con las mangas dobladas a lo largo del cuerpo ocupaba casi todo el asiento, del  otro brazo  un foulard en tonos  rojizos y pardos se anudaba suavemente alrededor del  hierro forjado dejando   sus flecos justo al ras el suelo.

A la izquierda descubrió el amplio armario de cuatro puertas y dentro de los dos espejos centrales  perfilada su silueta opaca, que  entre las ondulaciones de las sábanas, parecía el tronco arqueado de un árbol surgido de una esponjosa  tierra..

Sintió humedad entre su pelo, se acarició la nuca y notó un ardiente sudor bañando  toda su  piel, un raudal de calor se adueñaba  de su cuerpo empapando el  grueso pijama de franela;  se abalanzó sobre  la ventana y girando de golpe la abrazadera la abrió dejando entrar  el aire tibio y tenue de aquella mañana extraña. Encontró las calles salpicadas de unos pocos transeúntes que tras la inercia de sus propios pasos avanzaban por las aceras. Algunos cruzaban la carretera sorteando los escasos coches que en ese momento transitaban; reconoció a  Regi, la chica de la panadería hablando por el móvil, en ese momento tal vez por intuición  o porque aquella muchacha nunca paraba quieta, alzó la cabeza hacia su ventana sacudiendo  la mano enérgicamente, entonces se percató de  los pantalones cortos y  de las sandalias. Inmediatamente buscó con mirada ávida a cada persona de las que caminaban por la calle, prestando atención a su atuendo. La mayoría vestían camisetas veraniegas, vestidos vaporosos, bermudas y sus pies calzaban jaguayanas o algún zapato fresco y ligero. Cuando volvió la vista, Regi ya había llegado a la altura de la panadería y estaba subiendo la persiana metálica. Se sintió turbada por la desconsideración de no corresponder a su saludo, pero fue una frustración  fugaz, que se evaporaba al tiempo que la vespertina brisa enfriaba su rostro  aniquilando aquella desagradable sensación de agobio.

Algo no andaba bien, es lo único que acertaba a saber. Su grueso pijama , la ropa  en la descalzadora no encajaba con lo que acababa de ver por la ventana. Se acercó hasta la mesilla y  pulsó  la luz del despertador : las ocho y cuarenta y tres. Salió del dormitorio y se apresuró hacia la cocina, abrió la puerta,  las persianas bajadas y  las cortinas desplegadas enmascaraban  todos los enseres. Palpó la pared buscando el interruptor y encendió la luz, se dirigió hacia la estantería  de  pie y cogió el calendario del tercer estante.

A la izquierda del tarjetón  una pintura de Sorolla,  a la derecha con grandes letras  en azul : Agosto

Tiró de la silla sacándola entre las patas de la mesa y se dejó caer.

– ¿Agosto?-

 Bajó la cabeza y  se volvió a mirar  el pijama, en los pies notó las frías baldosas que la conducían desde el  desconcierto hasta la total confusión.

 La luz blanca y fría del fluorescente  hacía resplandecer los utensilios dispuestos en un escrupuloso orden;  media docena de  tazas    colgaban de sus soportes  bajo el armario superior, los  tenedores y cucharas  de madera descansaban  dentro de  un sencillo jarrón   gris decorado con flores malvas,  justo al lado,  la caja  de  infusiones  artesanalmente tallada se  anclaba con  un gran cierre a presión de bronce, más allá  las bandejas de diversos colores se apilaban una sobre otra  en el  rincón de siempre; prestó atención a las paredes del  fregadero inoxidable  que se hallaban impolutas y mirando las encimeras acicaladas  concluyó que   hacía tiempo que la vida había dejado de bullir en aquella cocina.  

Cerca del enchufe al lado  de la puerta, estaba el móvil, en el mismo lugar  donde  lo dejaba  todas las noches por si tenía que  cargar la batería; se levantó y sin dudar accionó el botón superior iluminando  la pantalla. El aparato  mostró de inmediato una imagen suya a contraluz sentada en la playa, era una foto de las pasadas vacaciones   cerca de  Cudillero  en la playa de Vallina; recordaba perfectamente el camino pedregoso que conducía hasta esa playa, sin esfuerzo pudo rescatar detalles de ese momento y entre ellos a su hermana Ines capturando la instantanea; un atisbo de confianza la empujó a deslizar con el dedo pulgar la pantalla hacia abajo.

Lo siguiente en aparecer fue el teclado de contraseña.

Se sentía del mismo modo que aquél teléfono, bloqueada. No había ningún icono de llamadas perdidas o de mensajería pendiente.  Inmediatamente se dirigió hacia el frigorífico, lo abrió y comenzó a inspeccionar: lo primero  fueron los yogures, la fecha de caducidad marcaban 9 de septiembre, abrió el cajón de la verdura, allí se almacenaban unos cuantos tomates en perfectas condiciones, un par de plátanos más bien verdes y cuatro manzanas de un rojo brillante, sus preferidas. Echó un vistazo rápido a todo lo demás comprobando que había sido comprado recientemente, pero fue incapaz de recordar cuando había sido su última visita al supermercado, si era lunes, martes o domingo y si tenía o no que ir a trabajar. El calendario indicaba que estaba en pleno verano y así lo confirmaba la bruma de la mañana  la temperatura y la forma de vestir de la gente que vio a través de la ventana  pero  ella se había levantado enfundada en un pijama de invierno y  la  ropa , su ropa, en la descalzadora no tenía nada que ver con la época del año, por no decir de esa memoria anárquica que la traicionaba.

Cerró de  un portazo la nevera.

Todo a su alrededor era una contradicción, una superposición de tiempos, nada parecía tener sentido y en medio de ese caos se encontraba perdida y desubicada por completo. Jadeó inclinándo todo su cuerpo hacia delante para poder abrir un pequeño hueco dentro de su garganta  que atorada, tupía el paso del aire. Del fondo de su cuerpo  un bochorno llameante de nuevo ascendía y  bañaba sus axilas; con la palma de la mano intentó secarse el cuello dejando escapar de entre sus dedos gotas encendidas que formaban un fino reguero que partía veloz hacia el estrecho  valle de sus senos.

Con la vista nublada se dirigió al baño, encendió  la luz y deslizó la mampara,  empujó la palanca del grifo  hacia arriba, luego la giró del todo  a la derecha mostrando el pilotito azul;  dudó por un momento si no sería mejor esperar a que esa sensación de vahído en su cabeza se desvaneciese del todo antes de encerrarse tras el cristal, necesitaba librarse de aquella fatiga lamigosa que inundaba de aquella manera su cuerpo.  Fue pisando la ropa empapada arrojada camino a la ducha, al  contacto con la piedra encharcada, encogió los dedos de los pies , extendió las manos bajo el agua que emanaba fría, y despacio se fue acercando  bajo el chorro, conteniendo primero la respiración para después de unos segundos volver a soltarla  y así  soportar la fina lluvia helada que cerraba los poros , tersando a pequeños latigazos  la piel .

En un par de minutos su cuerpo  había sintonizado  con el agua,  la sensación de frescor era vigorizante,  dejó caer los párpados lentamente y echó la cabeza hacia atrás.

 La cortina de agua blandía su pelo,  el aire entraba sin dificultad por su boca y en la cabeza se narcotizaban los pensamientos, un laberinto de momentos entumecidos se iban comprimiendo en una diminuta caja de corcho

vivir en dos tiempos….

 

Con gesto autómata bajó la palanca del grifo y se enfundó en su albornoz blanco, una tras otra las huellas húmedas la seguian obedientes hasta la cama.

Estar…..

                  ……no ser

Dejó derrumbar todo su cuerpo sobre las desbaratadas sábanas, mientras, dentro del pecho, sintió que algo dentro, muy dentro, se despeñaba.

 

 

Y cerró los ojos aguardando el retorno, su propio  regreso  llegado desde cualquier horizonte que  arrojase sentido a su presente. Cuando  abrió de nuevo los párpados el sol  bostezaba dóciles rayos que apenas alcanzaban a tiznar de un suave ocre el cielo. Dió un respingo  y brincó    hacia la ventana que permanecía abierta, se asomó,  la ciudad  exhumaba de su asfalto el fervor del día  entre  ruidos de un tráfico intenso.

Entonces empezó a ver….

…….una pareja se besaba acurrucada en la esquina de un portal próximo a la panadería que permanecía cerrada tras la persiana , a unos cuantos metros, una niña  sentada en un banco sostenía  un helado con la mano y untaba  de chocolate sus regordetes labios mientras su madre solícita rebuscaba  una toallita para limpiar a la pequeña; cruzando la calle, un grupo de adolescentes  reían  y vociferaban como muestra del más veraz alegato a su inherente rebeldía, al tiempo que dos ancianos del brazo se detenían al otro lado de la acera y sin decir nada recriminaban aquella actitud con la profundidad de sus miradas.

Actos sin importancia, banales y cotidianos que conformaban un único e irrepetible instante…

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Era hora de volver,  de despertar, de encender el panel de mandos al completo.

Demasiado tiempo con el  piloto automático encendido, navegando a medio gas , no  debe tomarse como una cómoda costumbre, el trayecto nunca es lo suficientemente largo  para  poder  desaprovechar la emocionante experiencia de vivir  cada momento con los cinco sentidos. 

Lehahiah

32 comentarios

  1. Gaviota

    Que tengas un muy feliz fin de semana mi ángel.
    Estoy cansada con estas temperaturas tan altas.
    Abrazos y besos de tu ojazos.

    12 septiembre, 2014 en 20:39

  2. Yeste Lima

    Hola preciosa, otra vez contigo.

    Intenso y bonito, me ha encantado… yo ya he añadido mi final mental y ha sido estupendo, pero qué bien escribes, jodía!!!!

    Nos seguimos “viendo”

    Alados y apretaos

    10 septiembre, 2014 en 15:12

    • Nos vemos siempre que tú quieras y no sabes como me gusta que asomes de nuevo…
      Un abrazo grande con plumas que va viniendo el fresco

      17 septiembre, 2014 en 21:54

  3. Eres tan genial, que me he sentido protagonista de todos esos tiempos…Agosto y la confusión ,la belleza de esa historia y tu modo tan real de describirla. Sueños que regalas ,y con ellos me siento volar entre las plumitas de tus alas. Muchos besos y abrazos Leha. Elssa Ana

    9 septiembre, 2014 en 14:14

    • Protagonista…como me gustó eso…que fueras capaz de entrar de ese modo en la historia…no sabes que sensación tan especial produce eso…
      Gracias por tus palabras y por la manera en la que te cuelas dentro de mis sueños..
      Besos con alas para tí

      17 septiembre, 2014 en 21:53

  4. Un poco temparano****

    Ésta
    Ésta es
    Ésta es la
    Ésta es la manera
    Ésta es la manera más
    Ésta es la manera más tonta
    Ésta es la manera más tonta de
    Ésta es la manera más tonta de decirte
    Ésta es la manera más tonta de decirte Feliz Cumpleaños!!!!!!!!
    besos y cariños
    mi Lejha*****
    por muchos más,

    9 septiembre, 2014 en 1:00

    • Gaviota

      Yo te acompaño hermanita en esa forma tan tonta y tan bella y sinceraaaa feliz cumpleaños mi ángelllllllllllllllllllllllllllllllllll

      9 septiembre, 2014 en 8:35

      • Gracias mi ojazos ….que siempre te acuerdas de mí…estuviste aquí y fuera de aquí …como desde hace tanto…muakkkkkkkkkkkkk con todas mis alas….

        17 septiembre, 2014 en 21:50

    • Gracias Mirta …los cumplí y lo celebré y me alegré mucho de tenerte tan cerca….tan tonta?? tan bonita diría yo
      Un abrazo enorme lleno de plumas

      17 septiembre, 2014 en 21:51

  5. Me gusta como lo describes, consigues que me meta en el personaje y que sienta su angustia.
    Menos mal que parece que va a despertar del letargo…¡hay tanto que vivir!
    Muchos besos

    8 septiembre, 2014 en 13:01

    • Claro que despertó del letargo, lo sentiste verdad??..todos los días amanece de nuevo…
      Besos con alas para tí

      17 septiembre, 2014 en 21:49

  6. La vida es una constante batalla, en la que siempre está requerido el luchar. Lo que hoy son tinieblas, mañana será luz, y el SOL, renace cada día… solo depende de nuestra voluntad.
    Este escrito es un ejemplo claro de lo que te digo; Es hora de abrir las ventanas y dejar que el aire inunde la habitación; Es hora de cambiar el pijama de franela por ese de verano, y dejar que las aguas fluyan a nuestro alrededor.
    Es hora de abrir el balcón.
    Un abrazo muy fuerte, como siempre, con gominolas de regalo, y bienvenida de nuevo amigüita.

    7 septiembre, 2014 en 13:12

    • Si Eos tienes razón, la vida es una constante batalla, y después de la oscuridad llega la luz, solo hace falta abrir la ventana…
      Me encantó verte a través de ella, porque siempre traes claridad y calidez en tus palabras
      Un fuerte abrazo lleno de plumas…

      17 septiembre, 2014 en 21:47

  7. Me encanta pero el final no lo he pillao!…debe ser el verano este tan casino que me tiene alelá…besossssss y un gran abrazo

    6 septiembre, 2014 en 0:55

    • No Tiscar, no es el verano…es un final poco común, que dejé entre lineas y un poco para mí sola, pero creo que la historia queda abierta a más de un final, todos se contienen en el párrafo a pie de foto..busca el tuyo propio y así la das el final que más te guste
      Muchos besos con alas para tí

      7 septiembre, 2014 en 9:52

  8. BIENVENIDA Y PRECIOS RELATO QUE DESCRIBE LOS SENTIMIENTOS DE UNA MUJER, UN SALUDO CORDIAL

    5 septiembre, 2014 en 18:08

    • Gracias Lambertus, gracias a tí por tus palabras y por estar aquí de nuevo
      Saludos con alas también para tí

      7 septiembre, 2014 en 9:49

      • Gaviota

        Que alegría me da cuando te veo aparecer mi ángel bello
        Muaskk

        7 septiembre, 2014 en 10:13

  9. Me has enganchado con el relato pero me he quedado un poco “a cuadros” hacia el final… No lo pillo, pero no tengo un buen día para lecturas serias y profundas. Gustarme me ha gustado eso si. Te mando besos ardientes a esas alturas tuyas mi ángel!!!!

    4 septiembre, 2014 en 22:59

    • jjjjjejje me encanta diablina…todo…que te haya enganchado y lo de los cuadros…es un poco que tu querías un final mas claro verdad?? bueno pues va a ser que no…aunque te daré una pista…..tu conoces a los muñequitos esos de anatomia que se desmontan?? que por un lado va el cuerpo y por otro las vísceras y todo lo demás?? pues algo parecido ….estar sin estar….si es que más claro el agua!! ejjejjejje ale no te calientes que luego me achicharras cuando me abrazas….muakkkkkk con todas mis alas….

      5 septiembre, 2014 en 1:23

  10. Una histría atrapante, de una mujer muy bien relatada como tu lo haces siempore

    quizas muchas mujeres han pasado por eso****
    sentir que están atrapadas, vivir, bloquedas, por difrentes motivos*****

    hemosa, hermosa!!!!!!!!!!*** has sacado algunas lágrimas en mis ojos

    mientras iba leyendo el relato***

    besos y cariños
    mi Leha*****

    que alegría verte******
    buen fin de semana******

    4 septiembre, 2014 en 17:04

    • Lagrimas son emociones, asi que me gusta, aunque luego se nos pasa vale??? gracias Mirta por estar aqui de vuelta en ese supercoche asomada llenandome de cariño…
      Un abrazo enorme

      5 septiembre, 2014 en 1:19

  11. Vaya temazo que nos dejas, se nota que has acumulado energías
    bienvenida me alegra reencontrarte de nuevo…

    muchos besitos….
    ♥♥♥♥♥.¸•★`.¸•★`.¸ (y muchos más) ¸.`★•¸.`★•¸.♥♥♥♥♥

    4 septiembre, 2014 en 15:39

    • Energía y de la buena las de los dos bebitos que no se cansan de darse besines…gracias por tanto cariño…
      Besos con alasss muuuuchas todas para ti

      5 septiembre, 2014 en 1:18

  12. Gaviota

    Buenos días feliz retorno mi ángel!!
    No sabes la alegría que me has dado por dos motivos por verte otra vez y por este hermoso texto, creo que te entiendo perfectamente, te puedo decir que me veo reflejada, ya que muchas mañana me levanto sintiendo que estamos ya en noviembre.
    Maravilloso relato de una gran escritora y bella persona y buena amiga.
    Un besazo de tu ojazos.
    P.D. no nos dejes más!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    4 septiembre, 2014 en 8:58

    • Hola mi ojazos, sé que te alegras y mucho de verme…yo también de verte a tí y de que te sientas reflejada porque eso significa que te metiste dentro de la historia…tus palabras siempre me emocionan, sabes que estuviste y estas a mi lado
      Un abrazo con alas muchas alas para ti…

      5 septiembre, 2014 en 1:17

      • Gaviota

        Y siempre estaré mientras tú me quieras aquí

        7 septiembre, 2014 en 10:15

  13. Hermosa y tal vez una Historia, que quizás a algunos les pueda pasar!!! Es como si hubiera leído un libro, escribes y relatas realmente muy bien..Tienes un don especial para hacerlo, siempre leo tus comentarios y son con mucha inteligencia…¡¡¡ Felicitaciones!!!..

    Me alegra mucho verte nuevamente Leha… ¡¡¡Feliz Fin de Semana!!! Un gran abrazo y todo mi cariño…

    4 septiembre, 2014 en 6:06

    • Que te haya gustado es mucho para mi, y que estes tan cerquita de mi tambien me gusta…y mucho
      Besos con alas para ti

      5 septiembre, 2014 en 1:15

  14. Mira Alitas, tengo que aplaudirte de pié! es….. maravillosa esta historia…………. una historia que seguramente pude pasar a muchos, maravillosamente relatada, te atrapa, no puedes dejar de leer y leer!!!!! Me llegó al alma…………… porque tiene ese inmenso poder de sentir lo que ha sentido este personaje , esta mujer……….. no se querida mía, sencillamente maravillosa. TE FELICITO!!!!!

    4 septiembre, 2014 en 4:02

    • Gracias Lili, siempre llegan tus palabras llenitas de cariño y eso le sienta rebien a mi corazón
      Un fuerte abrazo alado

      5 septiembre, 2014 en 1:13

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